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«Estos momentos previos a la final igual no vuelven e intento sacarle el máximo provecho»
Darío Gómez (Ezcaray, 1996) ha sido uno de los mejores pelotaris de este Manomanista. El trabajo constante por fin ha dado sus frutos con una final para un deportista riojano que no se daba desde hace 72 años. El delantero se siente tranquilo los días previos a la gran cita.
«Estos momentos previos a la final igual no vuelven e intento sacarle el máximo provecho»

Tranquilo y bromista. Así se puede definir a Darío días antes a la final. «Lo del cordero era de coña. Pero si me quiere pagar un cordero...», bromea a la hora de preguntarle si Altuna III le pagó la apuesta.
72 años después, un riojano vuelve a estar en la final Manomanista. Como quien dice, entras en la historia, Darío.
Sí. Los números lo dicen, pero tampoco le doy vueltas si uno hace historia o no. Lo que hay que pensar es que estás en la final y que una vez que estás ahí, hay que llevarse la txapela
Ha costado, pero ha llegado.
¡Y ha costado bastante! Han costado unos cuantos años de trabajo, pero por supuesto, he tenido la suerte de que se ha visto recompensado con situaciones y vivencias como esta. Otras veces hay gente que trabaja mucho y no le llegan estas cosas. He tenido la suerte de que ha podido llegar.
Javi Zabala logró meterse en la final de Cuatro y Medio; usted en la del Manomanista. Parece que es el año de los riojanos.
Ojalá que no sea cuestión de este año nada más. Creo que se está trabajando bien, que los que estamos en profesionales estamos haciendo buena labor y que la gente está con ilusión y con ganas de animarnos, de apoyarnos y de que hagamos las cosas bien.
Ahora, cómo no, faltan la txapela.
Sí. Una vez que estás en la final, hay que rematarlo con una txapela, sin duda. Veremos a ver qué es lo que pasa en la final, cómo son las sensaciones cuando saltas al frontón, si hay tensión, si hay nervios y las piernas funcionan... Hay muchas circunstancias diferentes. Lo que hay que buscar son buenas sensaciones desde el principio para conseguir llegar a la txapela.
Lo cierto es que se ha marcado un gran campeonato. Quitando el partido contra Laso, destrozó a Larrazabal, Altuna, Jaka, Elordi... No sé si le sorprende incluso a usted o siempre ha sabido que era capaz de dar este nivel y tal vez le ha fallado la regularidad por las manos o lo que sea.
Los resultados a veces sí que sorprenden un poco, pero sales al frontón, intentas hacer tu papel, intentas hacer lo tuyo, plantearse el partido de una manera que crees que es lo mejor para poder ganar y sacar diferencia en el marcador, y las cosas salen bien. Lo que te da es un poco ese ánimo y esas ganas de seguir trabajando, porque ves que tiene sus recompensas en cuanto a resultados y que puedes competir y ganar a cualquiera si haces las cosas bien.
«Sales con ganas de hacerlo bien contra el mejor [Altuna III]. Te estás jugando la clasificación para las semifinales y sabes que por lo menos tenía que tumbar a uno de los dos ‘capos’. El partido salió prácticamente inmejorable»
Contra Altuna mucha gente vio probablemente la mejor versión de Darío, tal vez por el rival, porque el campeonato entero ha sido un espectáculo. ¿Cree que ese partido contra Jokin le cambió también mentalmente?
No creo que me cambiase mentalmente. Al final contra Jokin sales sin nada de presión y todo lo contrario, con ganas de hacerlo bien contra el mejor, porque además te estás jugando la clasificación para las semifinales y sabes que por lo menos tenía que tumbar a uno de los dos ‘capos’. Salieron bien las cosas, el partido salió prácticamente inmejorable y ya está. En ese sentido, sí que es un partido muy importante, pero no por otra cosa.
Sí, porque vaya grupo les ha tocado: Darío, Laso, Altuna, Jaka...
Sí. Era un grupo complicado, pero ya se ha visto también que en el otro grupo Artola pasó y tumbó a Laso, que era uno de los favoritos. En el mano a mano pasan estas cosas, que igual pones el cartel de favoritos a unos y luego resulta que unos se van quedando por el camino, van pasando otros de manera un poco sorprendente, u otros igual parece que están clasificados y al final a última hora se quedan fuera. Pega muchas vueltas.
Siempre se habla de su pegada, de su fuerza, pero en este campeonato ha demostrado tener mucha cabeza, quitando tal vez el comienzo del partido contra Laso. ¿Dónde cree que más ha evolucionado?
Yo creo que técnicamente con la izquierda de arriba es donde más he evolucionado. Antes igual tenía más agujero ahí, en ese golpeo, pero ahora muchas veces incluso le imprimo violencia y consigo meterme cada vez más en el tanto y en la cancha. Y luego de volea, también creo que este año le he dado mucha violencia y son los dos golpes que más he mejorado yo creo.
Obviamente falta ganar la txapela, pero no sé si siente que por fin, de alguna manera, se hace justicia. Se le debía una final, por lo menos.
No lo creo tampoco. Cuando no has estado en la final o no has llegado a algunas finales es porque o no te lo has merecido o no has estado al nivel que tendrías que dar, por las circunstancias que sean. No hay que darle vueltas a eso. Los que han llegado en su momento es porque lo merecían y ya está.

Es muy querido por los pelotazales, no solo en La Rioja. Yo creo que todos nos alegramos mucho de que pueda disputar la final del Manomanista y eso demuestra un poco el cariño que le tiene la gente. ¿Lo siente así?
Joder, se agradece un montón. Sí que es verdad que noto siempre mucho cariño. Desde hace años la gente en cualquier momento te anima o te demuestra su apoyo. Ahora igual te conoce más gente que te apoya o que te dice de todo corazón que quiere lo mejor para ti, y eso también es de agradecer. Lo que intento, tanto como pelotari como persona, es devolverlo de alguna manera o bien jugando bien o con cariño cuando vienen a saludarte o cualquier cosa.
Delante tendrá a Artola, que se ha metido por segunda vez consecutivamente en la final y que ha hecho un campeonato un poco de menos a más.
Sí, de menos a mucho más. Contra Laso dio un recital de agresividad, de violencia, de velocidad en sus golpeos y en los que se vio que podía manejar mucha diferencia y que prácticamente no te deja ni entrar en el partido. Pero como todos, tiene sus momentos y el mano a mano el momento en el que te toca defender y el rival está digamos, de cara, pues toca ponerte un poco el mono de trabajo y apretar para coger tú algún momento la iniciativa, y cuando tienes tu momento aprovecharlo a tope.
¿Cree que la experiencia previa de Artola en la final puede jugar a su favor?
No sé. Yo creo que puede darte experiencia en cuanto a los momentos previos de jugar una final, en cuanto a gestión de nervios, al saber que vas a tener un día entero de prensa, que luego te van a llamar más, que vas a tener que gestionar tema de entradas... Esas cosas que son diferentes a cualquier otro momento sí que le puede dar un poquito de poso y de calma, pero en general creo que es importante saltar al frontón y encontrarse en condiciones en ese momento.
«La cosas que son diferentes a cualquier otro momento [a Artola] le pueden dar un poquito de poso, pero en general creo que es importante saltar al frontón y encontrarse en condiciones en ese momento»
Lo que está claro es que el Manomanista va a tener nuevo campeón y eso siempre es bueno para la pelota.
Sí, sin duda. Creo que es positivo. Cuanta más gente haya con buen nivel y que cada uno tenga su público y su tirón, creo que es positivo para la pelota e imagino que las empresas también estarán contentas.
Delante a Artola y detrás, a toda La Rioja. No sé si esto es una cierta presión, si siente alguna responsabilidad de llevar la txapela otra vez a tierras riojanas, o prefiere no pensar mucho en ello.
No lo notas como presión, ni mucho menos. Lo notas como sabiendo que te van a apoyar, que te van a intentar animar todo lo que puedan y que la gente va a ir a disfrutar al máximo al frontón.
¿Está pudiendo disfrutar de estos días, con la cabeza totalmente metida en la final? ¿Cómo está Ezcaray?
Pues sí. Creo que más o menos estoy disfrutando, que las cosas están saliendo más o menos bien. Ayer [jueves pasado] estuve entrenando en el Navarra Arena y las sensaciones eran buenas. Aparte, son momentos que sabes que igual no vuelven y que intentas sacarle el máximo provecho.
Porque no suele ser fácil algunas veces disfrutar de estos días en cuanto a nervios.
Sí. De nervios la verdad es que no voy teniendo nada. Igual luego llega el día del partido y salgo y no me tengo en pie. Pero la verdad es que de momento voy bastante bien. El tema entrevistas es un trámite que hay que pasar y nada. La verdad que no me importa.



